8.11.2006

"¿Las reclamaciones? al maestro armero."

Mi buen amigo Del Campo estaba durmiendo en la calle, y consiguió colocarse de oficial en una obra. Tiene cerca de los cincuenta y es un tipo enjuto, curtido por los fríos castellanos. Es buen albañil y siempre consigue trabajo. Sus problemas, los que le mantienen en la calle, son otros.
Desde el mes de junio ha intentado conseguir plaza en dos albergues, varias veces, repitiendo visita o intento, cuando le decían “está completo, hoy no hay camas libres”.
Durante la temporada del frio que ha durado hasta finales de abril, estuvo durmiendo sobre una esterilla en “El Don de María”, más conocido por “el padre Enrique”.
Yo estaba en un albergue y sé que sí había plazas libres. Del Campo estuvo un mes y medio durmiendo en la calle y trabajando, ahora ha alquilado una habitación. Espero que le dure mucho.
Me pregunto ¿cual es el criterio para aceptar o no en un albergue a alguien que está en la calle? ¿dónde puede ir mi amigo a presentar una reclamación o denunciar esta situación?
Continuadamente, es bastante habitual, entre las "delicatessen" que nos proporcionan a los indigentes, recibimos productos caducados. No pasa nada, como digo yo siempre, “mejor, este yogourt lleva un mes caducado, - he llegado a tomar algún producto con casi un año de caducidad - está podre como la caza, ahora es cuando está bueno”. Me pregunto ¿dónde se puede presentar una reclamación o denunciar esta situación?
Un servicio, muy útil por cierto, que suelen ofrecer los centros de día y algunos comedores y albergues es la recepción de correo. Como no solemos tener una dirección estable, nos permiten dar la suya y se comprometen a recibir nuestro correo y a avisarnos al móvil, cuando los tenemos, o avisarnos cuando vamos al centro si hay una citación judicial o algo así más bien importante y urgente. Pués el otro día una pareja de amigos discutió con los trabajadores sociales de uno de estos centros porque no les habían avisado de una citación judicial. El tono de la discusión se elevó y el final fué que a mis amigos se les ha prohibido la entrada en el centro. Es posible que mis amigos no tuvieran toda la razón o la perdieran por el tono, pero ellos ¿pueden quejarse en algún lado del mál servicio recibido?.
Estos son solo algunos ejemplos corrientes, hay muchas más quejas, incluso documentadas. Más adelante las publicaré.
El fondo del problema es filosófico. Bastante hacen con darnos lo que nos dan (caridad). Tienen la sartén por el mango y el mango también. Encima no vamos a exigir. No tenemos ningún derecho y si lo quieres exigir, “ponte a trabajar”. Somos el único colectivo sin derechos. Como se te ocurra reclamar, por muy justa que sea tu reclamación, se te cerrarán todas las puertas, el corporativismo entra en funcionamiento, y tu única salida será buscarte la vida en la calle. Los indigentes se acostumbran a bajar la cabeza y tragar con todo. Salvo algunos que rompen con la situación y se salen de la red asistencial y deciden irse para siempre a la calle con todas las consecuencias. Pero el aparato de propaganda oficial dice enseguida "esto es muy díficil, fijate que hay gente que prefiere vivir en la calle. Cuando se les ofrece ir a un albergue se niegan". No será que ya han cubierto su cupo de humillaciones y desprecios. Como son indigentes no pueden ser tratados normalmente y mucho menos opinar sobre lo que a ellos les interesa.
La persona que está en la calle, molesta y no tiene ningún derecho. A un indigente nadie le cuenta nunca a que tiene derecho, alguno tendremos digo yo. No será que hay miedo a que se exigan responsabilidades, a que se cuestione el actual sistema de funcionamiento, a que se exigan resultados, a que se estudie a fondo la actual aplicación de los recursos.
Uno de los temas importantes en las últimas elecciones autonómicas madrileñas fué el de las listas de espera médicas. Un indigente alcohólico, les recuerdo que el alcoholismo es una enfermedad, puede pasarse meses incluso años hasta conseguir o un piso de reinserción o ser derivado a un centro de rehabilitación. Durante todo ese tiempo lo único que hace es deteriorarse más.¿Puede reclamar en algún sitio?
Para nosotros, las reclamaciones al maestro armero.

8.08.2006

LOS LIMPIA-CRISTALES

Hoy un amigo me ha dado un panfleto recogido de un parabrisas de un coche - había muchos - en la Plaza de España. Me parece cuando menos curioso. (copia literal)
"Muy Sr. Discreto:
A mi parecer los limpia-cristales son gente sucia que te limpian el cristal del coche más rápido de que te enteres. Después ponen la mano. Y si no hay propina recibes un grato recuerdo de la situación de la situación referida. Es bastante incómodo que una vez te tenga que frenar el coche ver la cara de "paleto" rumano. En fin que tienes que rascarte el bolsillo si no quieres problemas. Con su escobilla antigrasa te pasa el palo con absorbente, eso antes de dispersarte láseres con agua. Agradeces enormemente no ser salpicado y tener todo bajo ruedas. Y eso que estaba limpio el cristal. El coche con garantía y el rodaje hecho.
Bueno, yo no veo que puñetas hacen esa gente limpiando cristales. Una mujer de dieciocho años me contó que en su país no tienen seguridad social, y que cuando se ponen enfermos tienen que pagar. La chica quedó embarazada. Vino en cuanto pudo. Y parió un español. Entonces resulta que vive sola. Y su marido de juerga. Y paga 600€ todos los meses para que no le roben el dinero que guarda en su casa.
Me da verguenza que estos señores políticos vivan en sus fantasías de riqueza inmobiliaria sin dar solución de un albergue para esta gente, donde poder ser educados, bañados, alimentados, que aprendan el maravilloso arte del diálogo de nuestra lengua y no el sucio en el insulto de la calle, y una oportunidad de trabajo que les permita conquistar su independencia frente al abuso.
Al menos así pudiéramos conocer la situación de penuria en que vivieron, cuando podamos escucharlos, y no ser contaminados con nuevas hazañas militares en nuestro propio pais de ejecuciones improvisadas."
(De todas formas, si no existe tal albergue.....¿cómo podemos negarles el derecho a trabajar para vivir?)
Para saber más sobre mí, consulta: www.tristras.org
¡Ahhh!, y si me das una propina yo te regalo una especie de romance. Estos tiempos tampoco son buenos para los escritores.