8.18.2006

"Las palabras y los pobres" ( IV )

"Anís estrellado" nos envía un nuevo texto:

"Los hoteles en agosto. San Isidro."

San Isidro es el albergue municipal de Madrid y de ambos sexos. Hay allí los llamados transeuntes y los estables. La forma de entrada puede ser voluntaria, a pié, viendo la puerta y dándose la vuelta para ir a un banco de la calle o un banco con cajero si hace frio. Y puede ser también , la llegada, forzadilla en el coche de un Samur o en el de los municipales.
Este albergue lo pueden también visitar toda clase de personas, los ricos en grupo para ver como residen los pobres de Madrid.
Algunos habitantes de San Isidro lo califican de lo más parecido a un tercer grado penitenciario. ¿Será que habrán estado antes en alguna carcel? Los habitantes también cuentan que no solo algunos habitantes han estado en una carcel sino también los funcionarios y funcionarias especialmente los que aplican mejor trato.
Las visitas se conciertan en grupos de particulares o estudiantes de ciencias de la información o periodistas declarados, así como sociólogos, antropólogos y trabajadores del Samur, trabajadores sociales, educadores sociales que vestidos de paisano y sin la carga del día o de la camioneta con sirena quieran acercarse a realidades de la residencia que hoy nos ocupa.
El voluntariado social no es necesario que acuda en grupo, suelen entrar de uno en uno y sin el termo de la calle porque el café esta vez se lo ofrecen a ellos.
Las visitas no son guiadas, son libres, la entrada gratuita y la salida para cada cual tiene un peso distinto.
"Albergue San Isidro" c/ Paseo del rey s/n Metro: Principe Pio

Anis *

8.16.2006

"Las palabras y los pobres." ( III )

"Anís estrellado" me hace llegar un nuevo texto.

"LOS HOTELES EN AGOSTO"

"En agosto los pobres y los ricos tenemos más espacios. Madrileños en las playas con sus coches hacen que Madrid recobre sus buenas perspectivas sin la masificación habitual. Parques, plazas y jardines. Espacios vitales al raso de agosto donde pueden descansar los ricos por gusto y dormir los pobres por necesidad.
Algunos ricos desearían que los pobres no se vieran en la calle. Algunos ricos no quieren ver a los pobres en la calle. Algunos pobres necesitan cama con techo muchísimo antes de que llegue la "campaña del frio", que se abran y se haga uso real de los pabellones de Mayorales en la Casa de Campo al lado de la Cruz Roja al igual que de otros albergues cerrados en nuestra capital, y que los centros de acogida, acojan con un techo en verano y en invierno además de con un café y un bocadillo.
Hay centros de día para los pobres de Madrid, para ducharse, para cambiarse de ropa, para comer, pero lo del alojamiento es dificil, costoso y con lista de espera.
Techo y salud para los madrileños pobres y que lo vean los madrileños ricos. "
ANÍS *

8.14.2006

Agustín y Carmen.

Por mediación de un colega de la calle, un matrimonio de jubilados me hace llegar una carta. Reconozco que me ha sorprendido, pero también que me ha hecho mucha ilusión. Desde aquí, aunque no los conozco personalmente, un saludo y un fuerte abrazo para ellos.

"Hola, hemos conocido vuestra página por unos periodistas de la facultad, charlando e interesandonos sobre los indigentes.
Somos un matrimonio de jubilados que vivimos por la zona de Ventura Rodriguez. Solemos pasear por los jardines del Templo de Debod, donde hemos conocido a un chico indigente que no lo parece. Suele dormir en este parque. Se llama Enrique. Hemos hablado varias veces con él y estamos sorprendidos de lo que nos cuenta sobre él, de los centros de día y de acogida para ducharse y comer pero sin embargo sin alojamiento.
Hace un tiempo hicimos unos donativos a la parroquia como otros amigos. En ese momento no se nos ocurrió preguntar cómo se administraba lo que buenamente dábamos. Ahora que han pasado unos años y tenemos más tiempo, queremos saber, despues de escucharle, porqué a los servicios sociales y a nuestro ayuntamiento les resulta tan dificil conceder albergue a quién lo necesita.
Les damos nuestra enhorabuena por la idea de crear una web y exponer sus demandas. Quizas el dinero que hemos dado no es lo más importante, habría también que dar información y conocimiento a la gente de a pié para que sepamos lo que hay.
Esperamos que Enrique y todos los que no quieren estar en la calle tengan un albergue cuanto antes."
Saludos
Agustín y Carmen

8.13.2006

AYUDA DESINTERESADA

Hoy me han contado una historia muy interesante y descriptiva. Ha sido una buena amiga con la que he pasado la tarde de este domingo de agosto tumbado en el cesped de El Retiro. Esto me contó:
"Hace años fuí a pasar la Semana Santa a San Sebastián. Un día se me ocurrió ir a San Juán de Luz para conocerlo. Allí coincidí con unos chicos y decidimos ir a pasar la mañana a la playa. En un momento dado uno de ellos dijo ¿quién se baña? Yo voy, contesté sin dudarlo, así que nos fuimos a nadar los dos. Era un día soleado, soplaba algo de viento, pero la mar parecía tranquila. Cuando nos habíamos alejado algo, notamos que había una fuerte corriente que no nos permitía acercarnos a la playa. Pasé los peores momentos de mi vida", me contaba mi amiga. "Yo me agarraba al cuello de mi amigo y él hacía lo mismo conmigo. Estuve segura de que nos ahogaríamos. Intentábamos gritar y agitar los brazos para ver si el resto del grupo, que estaba en la playa nos veía y nos ayudaba, pero nada de nada. Al cabo de un rato, que a mí me pareció infinito, vimos a un windsurfista. Iba perfectamente ataviado con su traje de neopreno negro. Empezamos a gritar todo lo que podíamos y por fin él nos vió. Se acercó con su tabla y mi amigo y yo nos tumbamos sobre ella cada uno en un extremo, casi desmayados. Así nos acercó a la playa. Cuando quisimos darle las gracias él se había ido sin pedir nada a cambio por habernos salvado la vida. Yo creo que no era un windsurfista sino un angel que pasaba por allí." Hizo una pausa larga, ella recordaba su experiencia con miedo, supongo que lo debió pasar muy mal. Finalmente me dijo: "Así es la calle, te devora, te engancha, te traga y te mata. La única manera de salir de ella es encontrarte a un windsurfista desinteresado o a un angel que decida ayudarte sin pedir nada a cambio, nadie más te va a ayudar."
No sé si la visión que tiene mi amiga de la realidad en la que nos movemos es totalmente correcta, pero lo que sí puedo atestiguar es que está muy extendida entre los habitantes de la calle.